sábado, 4 de noviembre de 2006

The End

mis labios se durmieron
arrullados por el trino
de aves exóticas
de plumajes imposibles

con la agonía de la tarde juego
soy un niño volando solo
en un globo aerostático
desde arriba puedo ver
todos juntos
los sitios que amo

en el vértigo de los días
hago una marca de tiza en el temporal
las palabras sólo sirven
para separarse de las cosas
inventan lejanías
hacen veloces las distancias

el aire es bruma
el agua es barro
arde una fogata en la playa vacía
caen del cielo
guitarras sin cuerdas
melodías muertas suenan
en ciudades sumergidas

guardé mi corazón en una valija
preparada para un largo viaje

guardé mis manos
en un cajón del escritorio

puse mi cabeza en llamas
adentro de una botella
es un barco hundido
entre peces en blanco y negro


el gallo del mundo canta tres veces

Comments:
Edwards!!!!por favor no guardes las manoes en el escritorio que las necesitamos para que sigas escribiendo!!!!!!!
 
las guardé por un rato nada más. No es para tanto ché. Ya pasó, ya pasó...
 
Muy lindo!

"La agonía de la tarde"; ese es un momento increíble del día; justo ahí cuando se está yendo. "Las horas bajan -como dice el Flaco- el día se sienta a morir".
Cuántas sensaciones, no?

Marce
 
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