jueves, 19 de noviembre de 2009

Fulbito



las calles anchas
eran canchas
casas bajas
donde se colgaba
la pelota

sólo pasaba
de vez en cuando
el mateo de don Armando

(Luis Cardei, Argentina)

Comments:
Hermano, en La Boca, a la vuelta de mi casa, los pibes juegan, todavía, a la pelota. Da como para creer en dios.
 
En La Boca el milagro es el pan de cada día. Dios nos mira por el agujerito de la pelota.
 
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